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7 *

El Gran Colisionador de Hadrones calienta (mejor dicho, enfría) motores

Qué es, y cómo funciona el LHC
Bloguer Invitado
Hoy es un día esperado por muchos de nosotros. Después de varios meses de prueba, el Gran Colisionador de Hadrones (en inglés, Large Hadron Collider o LHC) acelere sus primeros haces de partículas con una energía de 0,45 teraelectronvoltios (TeV)*.

Este proyecto es uno de los más ambiciosos y desarrollados de la historia de la ciencia, y un buen número de físicos en la actualidad, confía en que los resultados que nos ofrezca nos vayan acercando cada vez más al conocimiento de nuestra realidad (como diría Hawking, de la mente de dios). Pero, algunos os preguntaréis, ¿cómo funciona el cacharro éste?, y sobre todo, ¿qué esperamos de él?

Pues bien, los aceleradores de partículas son instrumentos cuya función es, valga la redundancia, acelerar haces de partículas cargadas eléctricamente hasta velocidades cercanas a la de la luz, por medio de campos electromagnéticos. Como colisionador, su función es hacer chocar varios haces, de manera que al colisionar las partículas que los componen, éstas se rompan y podamos observar (por un instante) sus componentes más básicos. La enorme velocidad que alcanzan, hace que gracias a la Teoría de la Relatividad, ese instante dure un poco más a nuestros ojos. Aunque no por ello deja de ser un instante. Y como decimos en el título de la entrada, no calienta, porque la temperatura a la que se producen estos choques es de tan solo dos grados por encima del 0 absoluto, unos -271º C, que se dice pronto.

A través de estas colisiones se pretende conocer por ejemplo qué es la materia oscura, que compone la inmensa mayoría de nuestro universo, cuántas son las partículas que componen los átomos de la naturaleza, así cómo encontrar algunas concretas, cuya existencia se necesita en novedosas teorías, que darían un paso adelante en su validez; por ejemplo, el gravitón (como partícula mensajera de la fuerza gravitatoria), que acercaría un paso a la Teoría de las Supercuerdas como candidata a la teoría unificada del todo, demostrando la supersimetría.  También se investigará acerca de la existencia de las numerosas dimensiones que propone esta teoría, que trata de unificar la Mecánica Cuántica con la Teoría General de la Relatividad, las dos grandes vertebras de nuestro conocimiento científico, que entran en conflicto cuando hemos de aplicarlas a la vez en situaciones extremas (un conflicto interesante que comentaremos próximamente con más detenimiento). Podría también confirmarse la existencia de los monopolos magnéticos (de los que se cree que abundan en nuestro universo), y sobre todo, de una partícula elemental denominada bosón de Higgs, que llevaría a resolver una serie de necesidades del Modelo estándar a través del que tratamos hoy de explicar las interacciones entre las partículas elementales de la materia.

Un proyecto que nos tendrá en vela durante mucho tiempo, y en el que sin duda depositamos mucha confianza para la labor de encontrar una explicación acerca del funcionamiento de nuestro universo de manera global, de lo más pequeño, a lo más grande.

 *(el CERN fijó como objetivo para finales de este año alcanzar aceleraciones con un valor energético de 5 TeV, y de 7 TeV cuando funcione a pleno rendimiento). 

Autor: Álvaro Serrano
Blog: Entalpía negativa

4 *

La única máxima del blogging

La verdad es que es curiosa la controversia que a veces surge entre los que intentan defender la esencia primigenia de las cosas y los que intentan establecer principios que el resto debería aceptar.

Una vez dicho eso, he leído a través de una genial entrada de Fuckowsky un post de Enrique Dans acerca de la máxima del blogging. ¿Cuál es? “No se bloguea con la cabeza, se bloguea con los pies”. Independientemente de la extraña imagen que se viene a la cabeza al leer la frase, ésta pretende resaltar el aspecto de que “se bloguea con los pies, con lo que caminas cada día, con las noticias y sitios que recorres, con las experiencias por las que pasas”.

Mientras que esa máxima es preciosa y podrías encontrarle sentido, creo que en el blogging la única máxima es que no hay máxima y autocitándome, “un blog es personal y su desarrollo, su camino, su estilo y su carácter sólo lo determina quien lo escribe” a lo que habría que añadir que escribe con lo que le sale del pie y no con ellos.

Es absurdo que igual que hay quien se rasga las vestiduras ante la deformación que para ellos están sufriendo aquellos románticos diarios personales online haya quien piense que puede establecer principios generales. A pesar de que este blog en gran medida también habla de reglas, principios…no dejan de ser recomendaciones que podrían incluso aplicarse a cualquier sitio web.

En mi opinión el problema se origina al mezclar el concepto de blog como diario personal y como sistema de publicación. Los blogs han crecido de tal forma que se han convertido en un sistema válido para construir cualquier tipo de sitio web y todavía tenemos la costumbre de catalogar un sitio que sigue la estructura habitual de una bitácora como tal y si el contenido que encontramos no es el que esperamos en un weblog, sentimos que la cosa ha degenerado.

Todo evoluciona y hay que dejar atrás los supuestos, un blog puede ser un diario personal, un sitio web corporativo, un blog puede tener publicidad o no, un blog puede ser una tienda online… de hecho, son interesantes los comentarios de la entrada de Dans dónde muchos lectores recuerdan a su autor que hay tantos blogs como bloguers y que todos son distintos.