El Gran Colisionador de Hadrones calienta (mejor dicho, enfrí­a) motores

Qué es, y cómo funciona el LHC
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Hoy es un dí­a esperado por muchos de nosotros. Después de varios meses de prueba, el Gran Colisionador de Hadrones (en inglés, Large Hadron Collider o LHC) acelere sus primeros haces de partí­culas con una energí­a de 0,45 teraelectronvoltios (TeV)*.

Este proyecto es uno de los más ambiciosos y desarrollados de la historia de la ciencia, y un buen número de fí­sicos en la actualidad, confí­a en que los resultados que nos ofrezca nos vayan acercando cada vez más al conocimiento de nuestra realidad (como dirí­a Hawking, de la mente de dios). Pero, algunos os preguntaréis, ¿cómo funciona el cacharro éste?, y sobre todo, ¿qué esperamos de él?

Pues bien, los aceleradores de partí­culas son instrumentos cuya función es, valga la redundancia, acelerar haces de partí­culas cargadas eléctricamente hasta velocidades cercanas a la de la luz, por medio de campos electromagnéticos. Como colisionador, su función es hacer chocar varios haces, de manera que al colisionar las partí­culas que los componen, éstas se rompan y podamos observar (por un instante) sus componentes más básicos. La enorme velocidad que alcanzan, hace que gracias a la Teorí­a de la Relatividad, ese instante dure un poco más a nuestros ojos. Aunque no por ello deja de ser un instante. Y como decimos en el tí­tulo de la entrada, no calienta, porque la temperatura a la que se producen estos choques es de tan solo dos grados por encima del 0 absoluto, unos -271º C, que se dice pronto.

A través de estas colisiones se pretende conocer por ejemplo qué es la materia oscura, que compone la inmensa mayorí­a de nuestro universo, cuántas son las partí­culas que componen los átomos de la naturaleza, así­ cómo encontrar algunas concretas, cuya existencia se necesita en novedosas teorí­as, que darí­an un paso adelante en su validez; por ejemplo, el gravitón (como partí­cula mensajera de la fuerza gravitatoria), que acercarí­a un paso a la Teorí­a de las Supercuerdas como candidata a la teorí­a unificada del todo, demostrando la supersimetrí­a.  También se investigará acerca de la existencia de las numerosas dimensiones que propone esta teorí­a, que trata de unificar la Mecánica Cuántica con la Teorí­a General de la Relatividad, las dos grandes vertebras de nuestro conocimiento cientí­fico, que entran en conflicto cuando hemos de aplicarlas a la vez en situaciones extremas (un conflicto interesante que comentaremos próximamente con más detenimiento). Podrí­a también confirmarse la existencia de los monopolos magnéticos (de los que se cree que abundan en nuestro universo), y sobre todo, de una partí­cula elemental denominada bosón de Higgs, que llevarí­a a resolver una serie de necesidades del Modelo estándar a través del que tratamos hoy de explicar las interacciones entre las partí­culas elementales de la materia.

Un proyecto que nos tendrá en vela durante mucho tiempo, y en el que sin duda depositamos mucha confianza para la labor de encontrar una explicación acerca del funcionamiento de nuestro universo de manera global, de lo más pequeño, a lo más grande.

 *(el CERN fijó como objetivo para finales de este año alcanzar aceleraciones con un valor energético de 5 TeV, y de 7 TeV cuando funcione a pleno rendimiento). 

Autor: ílvaro Serrano
Blog: Entalpí­a negativa

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7 Comments

  • la verdad q este tema me intereza muchisimo, lo digo de verdad, ya que todo lo q se relacione con la ciencia me intriga y entretiene mucho.. obviamente no creo en las personas que ya estan diciendo del fin del mundo, de agujeros negros… por q son 6 mil cientificos profesionales…

    bueno espero q se logre el objetivo y tienen todo mi apoyo…

    por el ” Bason de higgs ”…!!!

  • El proyecto en sí mismo es colosal. Me pasaría horas leyendo sobre el tema. desde los esfuerzos por analizar los datos hasta los esfuerzos por realizarlo.

    Por la existencia de una única fuerza.

  • La magnitud de este proyecto me recuerda a la del proyecto que se lleva a cabo en la novela “Contacto” de Carl Sagan, en el sentido de carísima y de cooperación internacional.
    Lo que los científicos saquen de ahí quedará fuera de nuestro entendimiento, igual que la gravedad era difícil de entender para los coetáneos de Newton y argumentaron que tal descubrimiento era insustancial y no cambiaría sus vidas. El estado actual de nuestra tecnología sería impensable si no supiéramos exáctamente por qué y cuánto se acelera un cuerpo al caer. Quizás, las fuentes de energía del mañana se basen en lo que aprendamos en los próximos meses.