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El fraude con los clics.

Podí­amos leer el otro dí­a que Google temí­a al fraude en los clics de sus anuncios y ahora podemos leer en Publishing que según un estudio de Outsell, el fraude estimado por el fraude asciende a 800 millones de dólares.

El problema que se deriva es claro, los anunciantes dejarán de confiar en ese sistema de anuncios, de hecho un 27% de ellos ha reducido o eliminado si gasto y otro 10% lo tiene planeado.

¿Existe algún sistema que pueda sustituir al actual?
Parece que Google ha empezado a experimentar con un sistema denominado cost-per-action (CPA) que se basa en determinar las acciones, tales como ventas y registros. No obstante, no convence demasiado, ya que, los editores que incluyan los anuncios seguirán dependiendo del tipo de anuncio que reciban y además de lo que suceda una vez que el visitante haga clic y lo que se encuentre en el sitio del anunciante.

Los ingresos de muchos sitios web se basan en gran medida en su capacidad de generarlos con Adsense, ¿estamos ante una burbuja publicitaria?. Lo que está claro es que Google debe ponerse las pilas, no vaya a ser que alguien más pí­caro se haga con un nuevo tipo de mercado.

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Dimas

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5 Comments

  • ¿Estamos ante una burbuja publicitaria? Definitivamente sí.

    El pago por click fue un sistema abandonado por la industria del porno en Internet hace más de 10 años por este mismo motivo. Y entonces el outsourcing no permitía alquilar los servicios de una empresa en la India que por 5$ la hora pone a tres personas reales a clickar sobre los enlaces.

    A mi entender gran parte del buzz web 2.0 y la revolución blog viene de la mano de Adsense, y lamentablemente me parece que Adsense algún día explotará. Las consecuencias… me parece que todos las recordamos de la primera burbuja.

  • No hay que olvidarse que gracias al sistema publicitario de Google hoy en día podemos leer noticias de forma gratuita y acceder a muchos contenidos a los cuales antes teníamos que pagar.

    Que el sistema actual tenga fallas, es evidente, pero hay que agradecer a Google que ahora se gana dinero con algo que antes no.

    Gracias a esto no solo han mejorado los contenidos de los sitios, sino que ahora hay un fuerte motivo para que la web se continúe desarrollando.

    Este tipo de noticias hay que ponerlas en una balanza:
    – de un lado los 800 millones en clics fraudulentos
    – y del otro lado las ganancias que le están aportando a los webmaster: Este sistema les provee de visitas, ganancias en metálico, fama y un sin fin de valores.

    La pregunta es simple: ¿Que pesará mas en la balanza?

    También hay que pensar: Que pasaría si de un día para el otro Google suspende el servicio. (me atrevo a decir que sería un caos!!)

  • Pingback: SigT
  • Nadie ha hablado aun de que la publicidad de google ha roto todos los esquemas por ser contextual !!

    Es publicidad UTIL.

  • define “UTIL”, por favor, la publicidad sólo es útil para aquel que quiere comprar lo que se anuncia ¿no?

    ¿contextual? pero con fallos verdaderamente graves a veces, de muy mal gusto y demostrando que automatizar las cosas no siempre es bueno y, sobre todo, que las máquinas carecen de sensibilidad y, probablemente, carecerán siempre. Ejemplos: en la web del Pais aparecía un artículo (de hace no más de tres meses) de no sé cuántos muertos aparecidos en pateras en el estrecho y los de Google, que ni miran donde bombardean con sus anuncios, tenían anunciados viajes de lujo por el Mediterráneo y travesías aventureras por el estrecho (el caso salió en varios sitios comentado) Sin comentario excepto para los que vieron chiste en ello.

    la publicidad es un cáncer, se mire por donde se mire. Crea necesidades que no tenemos y contribuye, si cabe aún más, a diferenciar entre los que pueden y los que no acceder a esos productos/servicios. En los otros casos, los de la gente a quienes no nos afecta en gran medida, nos estorba. ¿Que alguien se forra poniéndola en su web? Estupendo, pero eso no lo eleva a la categoría de nada más que de “negocio”, y eso ¿qué tiene de novedad aparte de que te la coloquen hasta donde tú no la deseas?

    el otro día me encargaron una hoja de estilo para un weblog de alguien que quería alojarlo en un lugar gratuito. Después de pensar el diseño, hacer mis bocetos y presentárselos al cliente, aceptarlos, escribir la hoja de estilo, validarla y testearla en todos los navegadores en 3 sistemas operativos (12 navegadores) para conseguir que funcionase exactamente igual en los 12, me doy cuenta que los señores de Google te meten una porquería de anuncios que no hay forma de integrarlos con el diseño que he hecho … pero no por no pensarlo antes, sino porque no tienen sitio y, sobre todo, porque a esta persona no le interesa, de ninguna manera, hacer publicidad de su competencia, que es quien aparecía en esos fantásticos auncios que tan rico están haciendo a tantos ¿Cuánto creéis que le importa a dicho cliente perder los céntimos que te reporta esa publicidad? ¿qué tipo de imagen presenta respecto a su competencia? Solución: sitio de pago y adaptación de la hoja de estilo a WordPress … y que le den a Google por ahí …

    yo, por mi parte, el día que Google meta ese tipo de anuncios en, por ejemplo, mi bitácora, creo que haré lo mismo, no me interesa anunciar crecepelos sólo porque en mi bitácora aparezca la palabra “cabeza” o algo parecido que a los filtros de ese programa se le antoje relacionado con “crecepelo”.

    el problema, en mi opinión, es que internet es, nos fastidie a quien nos fastidie (a mí mucho), un escaparate más de todo, que hay más basura que en ningún otro lado y que poco a poco ha ido perdiendo su espíritu, que cada vez hay más usuario que no sabe ni por donde se anda, que cada vez la basura publicitaria aumenta sin que nadie haga nada y que, lo peor, a una gran mayoría de usuarios les da igual porque, total, como dicen ellos, sólo usan internet para enviarse tonterías entre los amigos (con tu dirección en el CC, claro) Y sin salirme de tema, seguramente si ese tipo de anuncios desapareciesen sólo quebraría la empresa que los mantiene, porque a los demás nos daría igual, como cuando quebraron “las .com”. Mucho amarillismo, mucho pronóstico absurdo, mucho millón perdido, pero en realidad esos millones nunca existieron, sólo fueron parte de un proyecto que nunca funcionó, alguien mató a la gallina de los huevos de oro ¿no? Me refiero a libros publicados como “La depresión de Internet” de Michael J. Mandel